INAH invita a conocer la historia de los carmelitas en Tenancingo
La historia de los carmelitas descalzos y su llegada a la región de Tenancingo, al sur de Estado de México será el eje del recorrido cultural Los Carmelitas de Tenancingo y su Santo Desierto, organizado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) como parte de su programa Paseos Culturales INAH.
La actividad se realizará el domingo 18 de octubre de 2026 en dicho municipio y estará guiada por la historiadora Carmina Pérez Juárez, quien acompañará a los participantes para conocer parte de la historia de esta orden religiosa, los motivos que propiciaron su llegada a la zona y el significado del denominado desierto para los carmelitas.
De acuerdo con información del INAH, los carmelitas descalzos llegaron a la Nueva España en 1585 y, con el paso de los años, establecieron distintos espacios religiosos. Entre ellos se encuentra el Santo Desierto, cuyo traslado a los montes de Nixcongo, cerca de Tenancingo, respondió a la búsqueda de un sitio más apartado que permitiera a los religiosos desarrollar su vida en silencio.
El Ex Convento del Santo Desierto del Carmen, ubicado en el municipio de Tenancingo, es considerado por el INAH un Monumento Histórico. La construcción del conjunto religioso inició bajo la dirección del arquitecto Antonio Velázquez y concluyó el 13 de febrero de 1801, como continuación del Santo Desierto de Santa Fe, actualmente conocido como Desierto de los Leones.
El recinto surgió en un entorno boscoso y alejado de los centros urbanos, de acuerdo con la tradición de los carmelitas de establecer sus “desiertos” en lugares propicios para la contemplación y el retiro espiritual. El conjunto se encuentra a unos ocho kilómetros de Tenancingo y forma parte de un espacio natural que actualmente cuenta con protección patrimonial.
El INAH señala que el Parque Nacional Desierto del Carmen fue declarado como tal el 10 de octubre de 1942 y comprende alrededor de 529 hectáreas de bosque. En la zona también existen miradores como el Balcón del Diablo y el Balcón de San Miguel, desde donde es posible observar los valles de Tenancingo, Malinalco y el Nevado de Toluca.
El recorrido permitirá acercarse a este patrimonio histórico y cultural del sur del Estado de México, además de conocer el simbolismo que tuvo para los carmelitas el concepto de desierto como espacio de aislamiento, oración y contemplación.
Las personas interesadas en participar pueden solicitar información y realizar reservaciones mediante el correo reservaciones@inah.gob.mx.
