El arte ancestral que destila la identidad de Tenancingo

sanjosechalmita

En las comunidades que abrazan los valles y laderas del sur del Estado de México, el tiempo parece medirse de otra manera: al ritmo de los oficios artesanales que se heredan de generación en generación. En Tenancingo, la tierra no solo prodiga flores y paisajes imponentes, sino también tradiciones vivas que guardan la memoria colectiva de su gente.

Entre ellas destaca una de las expresiones más auténticas de la cultura mexicana: la elaboración artesanal del mezcal. Y detrás de cada botella y cada gota de esta bebida tradicional hay rostros, manos y décadas de entrega, como la del maestro mezcalero Simitrio.

Un oficio forjado con paciencia y respeto por la tierra

Conversar con el maestro Simitrio es adentrarse en un viaje al pasado. Su labor no es simplemente un proceso de producción; es un ritual de paciencia, conocimiento profundo del entorno y respeto absoluto por los tiempos de la naturaleza.

Desde la selección y el corte de los agaves maduros hasta el proceso de cocción en hornos cónicos de piedra, la molienda y la fermentación natural, cada etapa exige una sensibilidad que solo los años de experiencia otorgan. Simitrio representa a esos guardianes de los oficios tradicionales que han resistido el paso del tiempo, manteniendo viva una herencia líquida que forma parte fundamental de la identidad regional.

«En Tenancingo tenemos personas que han dedicado años a conservar oficios y tradiciones que vale la pena conocer y valorar.»

Consumir local: Mantener vivas nuestras raíces

Reconocer la labor de productores como el maestro Simitrio va más allá de valorar una bebida artesanal; implica un acto de congruencia con el desarrollo comunitario y la economía local. Apoyar a quienes sostienen estos oficios ancestrales es la vía más directa para asegurar que las nuevas generaciones hereden no solo un producto, sino el orgullo de pertenencia a una tierra con historia.

Cada lote de mezcal artesanal producido en pequeña escala lleva impregnado el carácter del paisaje tenancinguense, el esfuerzo de familias enteras y la sabiduría acumulada de los antepasados.

Lo nuestro merece trascender

Visitar los talleres y espacios donde se elaboran estas maravillas permite mirar de frente el alma de Tenancingo. Historias como la de Simitrio merecen contarse, compartirse y celebrarse para que el esfuerzo de los artesanos locales cruce fronteras.

Para conocer más sobre este encuentro con el maestro mezcalero y apreciar de cerca parte de su labor, puedes consultar el siguiente video en este enlace de Facebook. Una invitación abierta a consumir lo nuestro, valorar lo hecho a mano y mantener encendida la llama de nuestras tradiciones más arraigadas.

https://www.facebook.com/reel/2608779316228676